las citas de amanda

LAS CITAS DE AMANDA 25

•

Amanda, 44

    «La salvadora que se va a llevar una sorpresa».

    —¿Qué haces aquí, Amanda? —preguntó Gabriel con un tono de voz ahogado.

    Levanté su vaso.

    —Te he traído café.

    Miró el vaso y después a mí.

    —¿Por qué?

    Me encogí de hombros.

    —Porque imagino que hoy no has tenido un buen día. Y quizá te apetezca hablar y distraerte un poco.

    Se quedó callado  y yo seguí hablando.

    —He visto bajar a cuatro personas llorando.

    Gabriel bajó la mirada.

    —No puedo hacer que todo el mundo salga contento de este despacho.

    —Ya.

    Me quedé de pie frente a él.

    —Pero puedes intentar que algunos no salgan pensando que eres un monstruo.

    Una mueca leve apareció en su cara.

    —¿Y crees que lo he conseguido?

    —No. La verdad es que no hablaban muy bien de ti hoy por aquí fuera. Te han puesto un mote y todo. El Terminator. 

    Soltó una risa cansada.

    —Es mejor de lo que me imaginaba.

    Se hizo un silencio extraño de esos que ya no eran incómodos. Cogió el vaso de papel.

    —Gracias por el café. Aún me quedan expedientes por revisar.

    Sonreí.

    —De nada.

    Me giré hacia la puerta.

    —Y Gabriel…

    —¿Sí?

    —El bolígrafo está torcido.

    Miró la mesa y por primera vez en todo el día me dio la sensación de que sonrió de verdad. Eso me hizo reír a mí también. Esa sonrisa cada vez me gustaba más.

    —Anda y lárgate de mi despacho —ordenó, divertido.

    —Hasta mañana, Terminator.

    Bajé las escaleras aún sonriendo, pensando en que quizá debería haberle dado más conversación.

    Recogí mi mesa. Estaba metiendo la agenda en el bolso y un ruido a mi espalda me sobresaltó.

    Miré hacia la entrada. Gabriel estaba allí recogiendo uno de los adornos de la recepción que al parecer había tirado al suelo.

    —¿Te he asustado?

    —Un poco… —me tensé de repente, como un acto involuntario—. Pensaba que aún tenías que trabajar.

    Se acercó a mi mesa. Llevaba la americana en la mano, vestía con una cazadora de cuero negra que con el pantalón gris del traje le quedaba inesperadamente bien y llevaba el casco colocado en el codo.

    —Tenía… pero aprovechando que todavía estás aquí he pensado que mejor podríamos ir a cenar. 

    —¿Tú y yo? —dije, intentando no tartamudear.

    Gabriel miró alrededor, como ese meme de Jonh Travolta en Pulp Fiction.

    —No veo a nadie más aquí. 

    Me reí sintiéndome un poco lerda.

    —Así celebramos lo de Marga.

    Le seguí hasta la calle. A unos metros de la puerta de la oficina estaba aparcada su moto. Del candado del manillar saco un casco que me tendió, y él se colocó el que llevaba en su brazo.

    —¿Vamos a ir lejos? —pregunté.

    —Déjame sorprenderte.

    Me senté y me abrí de piernas dejándole espacio. Cuando arrancó el motor y giró el acelerador no dudé, como la otra vez, y pasé mis brazos alrededor de su cintura. Muerta de ganas por dejarme sorprender.

    Comments

    4 respuestas a «LAS CITAS DE AMANDA 25»

    1. Avatar de Lidón Pascual
      Lidón Pascual

      Me ha encantado

      1. Avatar de CRISTINA GRAM

        ¡¡Muchas gracias!!
        No sabes lo feliz que me haces dejándome este bonito comentario.
        El capitulo de la semana que viene… ¡¡promete!!

    2. Avatar de Maria Laura Aubrit
      Maria Laura Aubrit

      Cómo me engancha esta historia!! Gracias Cris!! Sos genial!!

      1. Avatar de j.delamo
        j.delamo

        ❤️❤️ Gracias a ti por leerla y comentarla 😍

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *